Artículos

El huevo de gallina es uno de los alimentos más completos y nutritivos que existen, y su consumo regular puede tener efectos positivos significativos en la salud cerebral y la memoria. Los nutrientes que contiene, como la colina, los ácidos grasos, las vitaminas del grupo B y los antioxidantes, son esenciales para la función cognitiva, la mejora de la memoria y la protección del cerebro contra el deterioro asociado con la edad.

Según la nutricionista Gabriela Torrez, el huevo es una de las principales fuentes de colina, un nutriente esencial para el desarrollo y el correcto funcionamiento del cerebro, especialmente en el embarazo y la infancia. Además, la colina juega un papel clave en la producción de neurotransmisores que favorecen la memoria y el aprendizaje.

“Investigaciones recientes indican que la colina puede ayudar a mejorar la memoria espacial, una habilidad vital para orientarse y recordar ubicaciones. Este aspecto es especialmente relevante en el contexto del envejecimiento, ya que muchas personas enfrentan dificultades con la memoria espacial a medida que avanzan en edad”, explica Torrez.

Además, los huevos contienen antioxidantes como la luteína y la zeaxantina, que ayudan a proteger el cerebro del daño oxidativo. El estrés oxidativo es uno de los factores que favorecen el envejecimiento cerebral y las enfermedades neurodegenerativas. Por esta razón, una dieta rica en antioxidantes puede reducir el riesgo de desarrollar demencia y otros trastornos cognitivos relacionados con el envejecimiento.

Por último, la especialista en nutrición destacó que las vitaminas del grupo B presentes en el huevo son fundamentales para el metabolismo cerebral y la producción de energía. Incluir huevos en nuestra dieta puede ser una estrategia efectiva para preservar nuestras funciones cognitivas a lo largo del tiempo, contribuyendo significativamente a la salud cerebral y al mejoramiento de la memoria.